¿QUIÉNES SOMOS?

La Misión de San León Magno pertenece a la parroquia de St. James-St. Leo ubicada en Solana Beach, CA.

Nuestra misión es ” Amar a Dios, proclamar la buena nueva de Jesucristo, servir al pueblo de Dios”.

¿Dónde nos ubicamos?

936 Genevieve Street

Solana Beach, CA 92075

Nuestro Santo Patrono:

San León Magno

León nació en Toscana Italia recibió una esmerada educación y hablaba muy correctamente el idioma nacional que era el latín. Llegó a ser Secretario del Papa San Celestino, y del Papa Sixto III, y fue enviado por éste como embajador a Francia a tratar de evitar una guerra civil que iba a estallar por la pelea entre dos generales. Estando por allá le llegó la noticia de que había sido nombrado Sumo Pontífice en el Año 440. León fue el papa número 45 de la iglesia católica.

En el año 451, los herejes estaban confundiendo a los católicos pero como el Papa era muy sabio, envió una carta a los obispos del Concilio de Calcedonia.

Cuando los enviados del Papa leyeron la carta que enviaba San León Magno, los 600 obispos se pusieron de pie y exclamaron:

Esta es la fe de los Padres, la fe de los Apóstoles, San Pedro ha hablado por boca de León”

En el año 452 llegó el terrorífico guerrero Atila conocido como el azotador de Dios era el capitán de los Hunos que eran unos barbaros que estaban destruyendo todo a su paso y tenían como objetivo atacar la ciudad de Roma. Eran muy feroces, de los cuales se decía que donde sus caballos pisaban no volvía a nacer la yerba. Las autoridades romanas y el pueblo estaban aterrorizados y no sabían qué hacer entonces fueron a pedir ayuda al Papa León.

El Papa León preocupado por su pueblo salió al encuentro de Atila. Todos esperaban lo peor pues era imposible que Atila se retirara.

No se sabe lo que el papa le dijo a  Atila pero una leyenda cuenta que mientras el papa León y Atila conversaban. Atila tuvo una visión. Vio a San Pedro y a San Pablo arriba del papa con sus espadas lo que hizo que Atila de retirar. El papa León evitó que Atila entrará en Roma, esta escena quedó grabada en una pintura de Rafael que se puede apreciar hoy en el Vaticano como muestra de la protección de San Pedro y San Pablo a los sumos pontífices.

San León tuvo que enfrentarse en los 21 años de su pontificado a tremendos enemigos externos que trataron de destruir la ciudad de Roma, y a peligrosos enemigos interiores que con sus herejías querían engañar a los católicos. Pero su inmensa confianza en Dios lo hizo salir triunfante de tan grandes peligros. Las gentes de Roma sentían por él una gran veneración, y desde entonces los obispos de todos los países empezaron a considerar que el Papa era el obispo más importante del mundo.

Desde el principio de su pontificado dio muestra de poseer grandes cualidades para ese oficio. Predicaba al pueblo en todas las fiestas y aunque pasó grandes luchas logro escribir mucho, de él se conservan 96 sermones, que son verdaderas joyas de doctrina. A los que estaban lejos los instruía por medio de cartas. Se conservan 173 cartas. Era muy espiritual y sencillo preocupado siempre por la vida espiritual de los fieles. Es conocido como Magno porque fue grande en obras y en santidad.

Falleció el 10 de noviembre del 461 y fue Declarado Doctor de la Iglesia en 1754 por el Papa Benedicto XIV. Según algunos historiadores, León Magno también fue el primer Papa en ser sepultado dentro de la Basílica Vaticana. Aún hoy, sus reliquias se conservan en San Pedro, concretamente en la Capilla de la “Virgen de la Columna”.

San León Magno,  ruega por nosotros. Amén.